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Entrevista a una enfermera del Hospital de Barcelona sobre la COVID-19

05/05/2020


 
Durante esta crisis sanitaria todo nuestro personal médico está trabajando de manera intensa en la lucha contra la COVID-19. Para conocer con mucho más detalle todo la labor que están haciendo, hemos hablado con un testigo directo del ámbito sanitario. Entrevistamos a Natàlia Mimó, supervisora de enfermería de la unidad medico-quirúrgica del Hospital de Barcelona, para que nos hable sobre su experiencia en el hospital en el combate contra la pandemia.

¿Tienes miedo al coronavirus?
No tengo miedo. Personalmente, el miedo me paraliza y ahora estamos en un momento en el que hay que actuar. Sí tienes preocupaciones por los pacientes, por sus familias, por tu propia familia, los compañeros de trabajo, los amigos... Nos encontramos ante una enfermedad poco conocida y, por tanto, tienes incertidumbre por cómo irá evolucionando todo. Pero la verdad es que miedo no tengo.

¿Cuál es la situación de un paciente afectado por la COVID-19?
Realmente es una situación complicada para nuestros pacientes. Normalmente presentan ingresos muy largos. Están muchos días en el hospital, se enfrentan a una enfermedad que es poco conocida y están solos en las habitaciones, sin la compañía de sus familiares más cercanos. Muchos pacientes presentan miedo, angustia, incertidumbre, dificultad para dormir... Son aspectos que trabajamos día a día para minimizarlos. La gestión de las emociones es fundamental en estos casos y la trabajamos día a día todo el equipo.

¿Es eficaz el confinamiento?
Sin duda el confinamiento ha disminuido el número de contagios, que se producía de una manera muy exponencial con el riesgo de saturar el sistema sanitario. Creo que el lema '#QuedateEnCasa' ha funcionado y ha disminuido considerablemente el número de contagios.

¿Crees que hay un reconocimiento especial de la profesión médica y sanitaria en la sociedad?
Es evidente que ahora somos el foco de la noticia y que somos mucho más visibles para la sociedad. Pero la esencia de nuestra profesión es la misma: cuidar a nuestros pacientes. Nos ha cambiado el entorno, hemos transformado nuestros hospitales y estamos muy focalizados en combatir prácticamente una única enfermedad, sin embargo, la esencia es la misma, que es cuidar.
Lo que sí ha cambiado es la manera de trabajar. Ahora trabajamos mucho en equipo, focalizados en poder combatir la pandemia. Se han dejado de lado las individualidades y todos hemos sumado para trabajar en equipo.

¿Qué piensas del riesgo de contagio del personal sanitario?
Somos personal que estamos en primera línea. Por lo tanto, tenemos un mayor riesgo de contagio, sobre todo cuando realizamos determinadas técnicas. Pero por eso tenemos los equipos de protección individual y las medidas higiénicas universales, para poder trabajar con la máxima seguridad e intentar reducir el riesgo de contagio.

¿Disponéis de todos los equipos de protección individual (EPI) en el Hospital de Barcelona?
En el Hospital de Barcelona en todo momento hemos tenido los equipos de protección individual. Se ha trabajado muy intensamente para poder tener todo el material para los pacientes, y para que todos los profesionales pudiéramos trabajar con seguridad.

¿Se ha utilizado la atención primaria con eficacia durante la crisis del coronavirus?
Estoy convencida de que la atención primaria ha hecho un gran trabajo a la hora de vehicular los pacientes hacia los hospitales. En nuestro caso, Assistència Sanitària ha puesto a disposición de sus asegurados y de toda la ciudadanía un teléfono de consulta gratuita para orientar y resolver dudas respecto a la COVID-19. Nuestros pacientes han hecho un muy buen uso del Servicio de Urgencias del hospital y, además, se ha habilitado un servicio de seguimiento telefónico para todos aquellos pacientes que presentaban síntomas compatibles con la COVID-19, y que estaban en sus domicilios y no requerían de un ingreso hospitalario.

¿Cuándo crees que volveremos a la normalidad?
Creo que nos encontramos en un camino largo, al menos hasta que no encontremos una vacuna. Y tendremos que ir aumentando nuestras actividades cotidianas de una manera gradual y poco a poco, sobre todo para evitar nuevos brotes.