Actualidad

Las preguntas más frecuentes sobre el coronavirus

20/04/2020

Dada la actual situación, queremos estar contigo y ayudarte más que nunca. Para ello, desde Assistència Sanitària hemos recogido las preguntas más frecuentes sobre el coronavirus (COVID-19) y a continuación te damos todas las respuestas, siempre con el rigor médico requerido.

Los coronavirus son una familia de virus que normalmente afectan sólo a animales, aunque en ocasiones pueden transmitirse a las personas. El SARS-CoV-2 es un nuevo tipo de coronavirus detectado por primera vez en diciembre de 2019 en la ciudad china de Wuhan. Este nuevo virus puede afectar a las personas y produce la enfermedad COVID-19.

Una de sus características principales es su alto poder de transmisión. Tiene un R0 (índice de contagio) de 2,68 según la revista científica “Lancet”, es decir que cada persona contagiada llega a contagiar a 2,68 personas. Se trata de una cifra relativamente alta. Otra característica a destacar es que los síntomas de la COVID-19, como la tos y la fiebre, aparecen cuando la persona lleva ya varios días infectada y ya ha podido transmitir el virus a un gran número de personas. El objetivo del control de la epidemia en la población general es reducir y mantener la RO por debajo de 1, disminuir al máximo su transmisibilidad, con las medidas de higiene y de distanciamiento social.

Es una enfermedad provocada por un coronavirus, perteneciente a una extensa familia de virus que afecta al ser humano y varias especies de animales. Hasta el momento se habían identificado seis virus que pueden enfermar a una persona: cuatro que causan el resfriado común, el del SARS-CoV-1 (surgido en China en 2003) y el del MERS (surgido en Arabia Saudí en 2012).

El coronavirus se propaga a mayor velocidad y es más letal que otros virus, como por ejemplo el que provoca la gripe estacional. El actual coronavirus es capaz de entrar en las células humanas y de muchos otros mamíferos, pero no de ratas o ratones, los animales más usados en investigación.

Hasta el momento no se ha demostrado que exista una protección de un virus a otro, así que, por lo poco que se sabe, teóricamente una persona sí se podría infectar al mismo tiempo con el virus de la gripe y el coronavirus. Son distintos y los dos tienen afectación pulmonar. Si los pulmones ya están dañados por uno de ellos y se produce una sobreinfección por el otro virus, los daña aún más. Se trata de una complicación añadida importante.

Cada vez que un virus infecta a una célula nueva se pueden producir mutaciones en el copiado de su secuencia genética. Existe el riesgo de que en una de las millones de copias que el virus sintetiza, incorpore una mutación en su secuencia genética que le confiera una mayor virulencia y se vuelva más letal. De todos modos, no es algo común.

Sobre el cobre: 4 horas. (Por ejemplo, en las monedas. Por eso se recomienda el pago con tarjeta).
Sobre el acero inoxidable: 3 días. (El virus podría sobrevivir todo ese tiempo sobre el menaje y la grifería de nuestros baños y cocinas).
Sobre el plástico: 3 días. (El virus resiste mucho tiempo sobre el material más utilizado en nuestra vida cotidiana).
Sobre el papel y el cartón: 4 días. (El virus puede infectar hasta 96 horas después de haber caído en esta superficie).

Hay que cuidar más que nunca de la limpieza del hogar, pero hay que poner especial atención en ocho rincones que suelen ser aquellos con los que tienen más contacto con las personas:
1. Interruptores.
2. Tirador de la cisterna y grifos.
3. Manillas de las puertas.
4. Los botones de los electrodomésticos como hornos o microondas.
5. Tiradores de los cajones.
6. Tirador de la nevera.
7. Bolsas de la compra. (Se recomienda el uso de bolsas de tela y desinfectarlas en la lavadora después de su uso).
8. Productos y artilugios de limpieza como escoba, fregona o aspirador.

El Ministerio de Sanidad aconseja limpiar primero con agua y jabón y luego con desinfectante. Si se usa lejía, hay que usar en torno a un 3 o 5% por cada litro de agua, dejar que actúe durante cinco minutos y luego aclarar. A la hora de hacer estas labores se recomienda utilizar una ropa específica de limpieza y guantes, con paños especiales para desinfectar.

Aunque los expertos dudan que llegue una vacuna viable antes de 2021, China y Estados Unidos son los países que llevan la investigación de la vacuna de manera más avanzada. Ambos proyectos se encuentran en fase de ensayo clínico para realizar pruebas en humanos.

Una vacuna consiste en introducir en el cuerpo humano un agente que se asemeje al virus para que el cuerpo genere anticuerpos y sea capaz de defenderse inmunológicamente de él.

Para la gripe estacional hay vacuna y tratamientos antivirales, mientras que para el coronavirus no existe aún inmunización en forma de vacuna. Además, el índice de transmisión del SARS-CoV-2 que produce la enfermedad es bastante alto. En la gripe, los síntomas aparecen antes. En la COVID-19, la tos y la fiebre aparecen cuando la persona lleva ya varios días infectada y transmitiendo el virus sin darse cuenta.

No. Los antibióticos no son eficaces contra los virus, solo lo son contra las infecciones bacterianas. La COVID-19 está causada por un virus, de modo que los antibióticos no sirven frente a ella. Por lo tanto, no se deben usar antibióticos como medio de prevención o tratamiento.

Los síntomas más comunes son fiebre, tos seca y sensación de falta de aire. Algunos pacientes también sufren congestión nasal, dolor de garganta, diarrea, cansancio y dolor muscular. Si tiene problemas respiratorios graves, solicite atención médica. Los síntomas varían dependiendo de cada individuo.

1. Autoaislarte.
En una habitación de uso individual con ventana, manteniendo la puerta cerrada, y, si es posible, baño individual.
Si no es posible: mantén la distancia de seguridad de 2 metros con el resto de convivientes y extrema la higiene.
2. Mantente comunicado.
Ten disponible un teléfono para informar de las necesidades que vayan surgiendo y poder mantener la comunicación con tus seres queridos.
3. ¿Sensación de gravedad?
Si tienes sensación de falta de aire o sensación de gravedad por cualquier otro síntoma llama al teléfono del Servicio de Urgencias Domiciliarias (SUD: 93 280 33 66).
4. Autocuidados.
Usa paracetamol para controlar la fiebre, ponte paños húmedos en la frente o date una ducha templada. Bebe líquidos y descansa, pero moviéndote por la habitación de vez en cuando.
5. Aislamiento domiciliario.
Tanto tú como los demás integrantes del domicilio deberéis hacer cuarentena en el domicilio durante 14 días.
6. Lavado de manos.
Asegúrate de que en casa todos conocen cómo hacer un correcto lavado de manos.
7. Si empeoras…
Si vas a peor y tienes dificultad respiratoria o no se controla la fiebre, llama al teléfono del Servicio de Urgencias Domiciliarias (SUD: 93 280 33 66).
8. 14 días.
Se recomienda mantener el aislamiento 14 días desde el inicio de los síntomas, siempre que el cuadro clínico se haya resuelto.
9. Alta.
El seguimiento y el alta será supervisado por su médico de Assistència Sanitària.

La mayoría de las estimaciones científicas oscilan entre uno y 14 días, y en general se sitúan en torno a cinco, según la OMS. Esto implica que las personas infectadas pueden transmitir el virus sin haber mostrado aún síntomas de contagio.

Los coronavirus son virus de transmisión aérea. Se transmiten de forma limitada entre humanos, en general por vía respiratoria a través de las gotas que producen los portadores cuando tosen, estornudan o hablan. Estas secreciones contienen partículas virales que pueden alcanzar a personas cercanas o depositarse en objetos y superficies cercanas. Si alguien toca estas superficies y, luego, se lleva las manos a sus propios ojos, nariz o boca, el patógeno encuentra una vía para entrar en el organismo.

La OMS ha publicado una serie de recomendaciones generales:
1. Lávate las manos con frecuencia con un desinfectante de manos a base de alcohol o con agua y jabón.
2. Al toser o estornudar, cúbrete la boca y la nariz con el codo flexionado o con un pañuelo; tira el pañuelo inmediatamente y lávate las manos. Si te cubres con las manos, puedes contaminar los objetos o las personas a las que toques.
3. Mantén al menos un metro de distancia con las demás personas, particularmente aquellas que tosan, estornuden y tengan fiebre.
4. Evita tocarte los ojos, la nariz y la boca. Las manos tocan muchas superficies que pueden estar contaminadas con el virus.
5. Si presentas alguno de los síntomas, contacta de manera telefónica con los servicios médicos. Mantente informado y sigue las recomendaciones de los profesionales sanitarios.

1. Mantén una distancia mínima de un metro con el repartidor, que tiene que llevar guantes, mascarilla y disponer de gel desinfectante.
2. Avísale de que lo deje en el felpudo o en la puerta y que lo notifique con una firma digital o que el propio trabajador firme la entrega.
3. Abre el paquete fuera. Si lo crees necesario, abre el paquete fuera de casa y recicla tanto el embalaje como la caja de cartón antes de entrar a casa.
4. Si optas por abrirlo en casa, deshazte del embalaje rápidamente y desinfecta las superficies que estuvieron en contacto con él.
5. Si lo recoge el conserje o portero, mantén la distancia de seguridad con él, que también está muy expuesto al virus. Debe llevar guantes, mascarilla y puedes facilitarle gel desinfectante.
6. Lávate las manos. Se trata de la medida más eficaz y sigue siendo la más importante para evitar los contagios.

Lo conveniente es aislar a un contagiado en su propia casa en una habitación con buena ventilación de uso exclusivo para él. También es recomendable no compartir baño con el infectado y evitar, en la medida de lo posible, coincidir con el paciente en otras habitaciones de la vivienda para cumplir el protocolo de mantener al menos un metro de distancia con cualquier caso positivo. También es imprescindible una limpieza exhaustiva diaria para evitar nuevos contagios. Los residuos contaminados de un infectado pueden ser peligrosos para la seguridad del resto de personas que conviven con él. Por ello, es imprescindible el uso de elementos de limpieza desechables, aislar correctamente y en bolsa de plástico la basura, y una higiene personal exhaustiva tras el tratamiento de estos residuos.

Lo normal es que cuando una persona se infecta con un virus produzca en su organismo una serie de anticuerpos y de defensas que, en teoría, deben evitar la reinfección. Pero, en lo que se refiere a la COVID-19, es solo una hipótesis basada en lo que ha ocurrido en otros casos con otros virus. La realidad es que no se podrá saber con seguridad hasta que no se disponga de los datos epidemiológicos de las personas que se han infectado.

La OMS ha advertido que los infectados de COVID-19 pueden seguir infectando incluso cuando han superado la enfermedad, por lo que solicita mantenerlos en aislamiento durante dos semanas después de que los síntomas desaparezcan.

Fabricantes y expertos sanitarios recomiendan desinfectar la pantalla del terminal con frecuencia para evitar contagios, ya que el virus puede permanecer días sobre ella. Además de lavarse las manos, evitar tocarse la cara y compartir dispositivos, hay que tomar ciertas precauciones a la hora de limpiar el móvil. Se puede limpiar con un paño suave ligeramente mojado con agua y jabón o usar toallitas desinfectantes, con el aparato apagado.

El uso de guantes está recomendado para las tareas de cuidados y limpieza de quienes convivan con personas diagnosticadas o sospechosas de contagio de COVID-19. Las autoridades sanitarias también aconsejan utilizar guantes desechables en otras actividades en las que se pueda entrar en contacto con superficies contaminadas, como a la hora de escoger alimentos frescos en el mercado o supermercado, siempre y cuando se retiren de manera adecuada. Con una de las manos se debe pellizcar el guante desde abajo para tirar de él hacia fuera, de manera que se pueda retirar sin tocar el interior y no se contamine la mano. A continuación, se introducen los dedos de la mano sin guante en el interior del que queda puesto para retirarlo dándole la vuelta. Así se evita tocar la parte exterior, que puede estar contaminada. Después, se tiran a la papelera los dos guantes. Tras retirar los guantes es preciso lavarse las manos.

Si estás sano, solo necesitas llevarla si atiendes a alguien de quien se sospeche la infección por el coronavirus. Lleva también mascarilla si tienes tos o estornudos. Solo son eficaces si se combinan con el lavado frecuente de manos. Antes de ponerte una mascarilla, lávate las manos. Cúbrete la boca y la nariz con la mascarilla y asegúrate de que no haya espacios entre tu cara y la máscara. Evita tocarla mientras la usas; si lo haces, lávate las manos. Cámbiate de mascarilla tan pronto como esté húmeda y no reutilices nunca las que son de un solo uso. Para quitártela, hazlo por detrás (no toques la parte delantera); deséchala inmediatamente en un recipiente cerrado; y lávate las manos correctamente.

Toda la población es teóricamente susceptible de contagio, no existe el riesgo cero. No obstante, los datos publicados sobre la epidemia en China e Italia indican que son las personas de mayor edad las que tienen mayor riesgo, al igual que los pacientes de enfermedades crónicas. Por ejemplo, los diabéticos se encuentran dentro de ese grupo de riesgo.

Sí, por la información que ya se ha empezado a publicar sobre las personas que han padecido COVID-19 en China, se ha visto que entre los pacientes en los que la enfermedad se complica hay una mayor frecuencia de fumadores.

Actualmente no hay evidencia sólida que indique que las mujeres embarazadas tienen una mayor probabilidad de enfermarse por COVID-19 que el resto de personas o si su sintomatología es más grave que la del resto. Pero puesto que la evidencia científica es muy limitada, y el periodo del embarazo es crítico tanto para la madre como para el bebé, es importante que las mujeres embarazadas tomen precauciones extra.